- La iniciativa de la Red de Mujeres por la Investigación Sanitaria de INCLIVA tiene como fin fomentar la labor investigadora y de innovación de las mujeres y darles visibilidad en el sector investigador biosanitario
- Se reconocen sus estudios sobre biomarcadores y daño celular en sepsis, terapias para la DM1, impacto de la dapagliflozina tras implante valvular aórtico transcatéter y cáncer de mama en mujeres muy jóvenes

Irene Cánovas Cervera, Irene González Martínez, Patricia Rodríguez Tascón, Clara Bonanad Lozano e Iris Garrido Cano han sido las ganadoras en la IV Convocatoria de premios dirigidos a mujeres investigadoras pertenecientes a la plantilla del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, del Hospital Clínico Universitario de València, o adscritas a alguno de sus grupos de investigación para el fomento del desarrollo de la carrera investigadora y de la innovación.
El fin de esta convocatoria, organizada por la Red de Mujeres por la Investigación Sanitaria de INCLIVA, en el marco del III Plan de Igualdad de este instituto, es impulsar la labor investigadora y de innovación de las mujeres en INCLIVA en los estadios iniciales de su carrera, tanto predoctoral como postdoctoral, y dar visibilidad a la mujer dentro del sector investigador biosanitario y de la innovación en salud.
La convocatoria de los premios, financiados por Caixa Popular, incluye dos categorías: Doctorandas e Investigadoras postdoctorales. La categoría de Doctorandas se dirige a mujeres que se encuentran desarrollando su tesis doctoral y premia el mejor artículo científico publicado en acceso abierto en revistas indexadas como mínimo en el primer cuartil en las que la investigadora sea primera autora y la mejor comunicación oral presentada en congresos nacionales o internacionales.
En la categoría de Investigadoras postdoctorales, dirigida a investigadoras con una trayectoria postdoctoral igual o inferior a diez años, se premian los dos mejores artículos científicos publicados en acceso abierto en revistas indexadas como mínimo en el primer cuartil en las que la investigadora sea autora principal (primera autora, autora de correspondencia o senior).
Adicionalmente, la convocatoria contempla dos premios para las mejores comunicaciones orales para investigadoras de Atención Primaria y Enfermería, que este año han quedado desiertos. En su lugar se ha establecido un segundo premio a comunicación oral en la categoría de Doctorandas.
El acto de entrega de los premios ha tenido lugar esta mañana en el salón de actos de INCLIVA, tras la bienvenida institucional por parte de Vicente de Juan, director gerente de INCLIVA, y Leopoldo Delgado, miembro del equipo de Dirección y director de Zona de Caixa Popular.

A continuación, la doctora Ana Ortega, del Grupo de Estudio de Riesgo Cardiometabólico y Renal de INCLIVA, ha explicado los objetivos y actividad de la Red de Mujeres por la Investigación Sanitaria de INCLIVA, de la que es coordinadora, y ha dado paso a la doctora Mónica García Melón, catedrática de la Universitat Politècnica de València e investigadora sénior en INGENIO (CSIC-UPV), que ha intervenido como invitada con una conferencia bajo el título ‘Brecha de género en investigación biomédica y salud: del talento disponible al liderazgo pendiente’.
En el acto de entrega de premios, las investigadoras premiadas han explicado brevemente los trabajos por los que han obtenido el reconocimiento. El acto ha sido clausurado por la doctora Mariola Penadés, directora general de Investigación e Innovación de la Conselleria de Sanidad.
Las premiadas y sus investigaciones
En la categoría de Doctorandas, Irene Cánovas Cervera, del Grupo de Investigación en Epigenómica y Epigenética Traslacional, ha obtenido el primer premio predoctoral por su comunicación oral ‘Providing novel biomarkers for distinct sepsis subtypes diagnosis, stratification and prognosis’, dotado con 500 euros, que ha presentado de forma on line. Ha recibido el premio, en su nombre, Elena Nácher, del mismo grupo de investigación, de manos de Leopoldo Delgado.
Esta comunicación oral fue una ponencia invitada debido a haber recibido el ‘Young Investigator Award’ (YIA) de la SFRR-E (Society for Free Radical Research Europe) el año anterior. El objetivo era comunicar los avances en la investigación respecto en la descripción de marcadores moleculares para el diagnóstico y pronóstico de la sepsis. “La combinación de diferentes biomarcadores epigenéticos y de estrés oxidativo pueden ayudar a crear un perfil inmunofenotípicos para avanzar en la medicina personalizada”, explica Irene Cánovas.
Irene González Martínez. del Grupo de Investigación en Genómica Traslacional Humana, ha obtenido el primer premio predoctoral, dotado también con 500 euros, por su comunicación oral ‘Enhanced muscle uptake of chemically optimized miR-23b antisense oligonucleotides as lead compounds for myotonic dystrophy type 1’, que le ha entregado la doctora Mónica García Melón.
«Este trabajo se centra en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas para la distrofia miotónica tipo 1 (DM1), una enfermedad rara de origen neuromuscular que actualmente no tiene cura. La investigación ha dado lugar a nuevos oligonucleótidos antisentido diseñados para mejorar la función muscular en personas con DM1. Estos compuestos actúan bloqueando el microRNA miR-23b, con el objetivo de restaurar los niveles de la proteína MBNL1, fundamental en el desarrollo de la enfermedad. Para aumentar su eficacia, se han optimizado químicamente los compuestos para que lleguen de forma más eficiente al músculo esquelético, el tejido principalmente afectado en la DM1. Además, su conjugación con ácido oleico ha permitido mejorar notablemente su actividad terapéutica, incluso a dosis bajas. En modelos preclínicos, estos compuestos han mostrado una mejor distribución en el músculo, una corrección de alteraciones moleculares asociadas a la enfermedad y un perfil de seguridad favorable. Estos resultados suponen un avance prometedor en el desarrollo de futuras terapias para la DM1 y abren la puerta a continuar con estudios en modelos animales más complejos y, posteriormente, a ensayos clínicos», explica Irene González.
Patricia Rodríguez Tascón, del Grupo de Investigación en Fisiopatología Celular y Orgánica del Estrés Oxidativo, ha obtenido el primer premio predoctoral por su artículo científico ‘Endocytosis and non-canonical autophagy mediate extracellular histones cytotoxicity in vascular models of sepsis’, publicado en Frontiers in Immunology, dotado con 1.000 euros, que le ha entregado la doctora Ana Ortega.
“En este artículo se analiza el papel de las histonas extracelulares en diferentes procesos de daño celular en el contexto de la sepsis, una afección grave que puede llevar al fallo multiorgánico con consecuencias fatales. El trabajo, realizado en modelos vasculares (células endoteliales y organoides), identifica la endocitosis como un proceso clave para la internalización de las histonas en las células, aportando información muy relevante respecto a su toxicidad en el contexto de la sepsis”, resume Patricia Rodríguez Tascón.
En la categoría de Investigadoras postdoctorales, el segundo premio ha sido para la doctora Clara Bonanad Lozano, del Grupo de Investigación Traslacional en Cardiopatía Isquémica, que también ha intervenido de forma on line para presentar su artículo ‘Effect of Dapagliflozin on Quality of Life of Patients With Aortic Stenosis Undergoing Transcatheter Aortic Valve Implantation’ publicado en JACC, dentro del estudio DapaTAVI. El doctor Guillermo Barreres, de su mismo grupo, ha recogido el premio, dotado con 1.000 euros, de manos del doctor Andrés Cervantes, director científico de INCLIVA.
“El trabajo analiza el impacto de la dapagliflozina en pacientes mayores con estenosis aórtica sometidos a implante valvular aórtico transcatéter (TAVI), una población especialmente vulnerable y con alto riesgo de insuficiencia cardiaca tras el procedimiento. Los resultados muestran que la TAVI produce una mejora muy relevante de la calidad de vida en estos pacientes. La dapagliflozina no añadió una mejoría significativa en la puntuación global de calidad de vida frente al tratamiento estándar, pero sí se asoció con una mejor clase funcional. Además, el beneficio clínico de la dapagliflozina sobre muerte o empeoramiento de insuficiencia cardiaca fue consistente independientemente de la situación funcional o de calidad de vida basal”, destaca la doctora Clara Bonanad.
La doctora Iris Garrido Cano, del Grupo de Investigación en Biología en Cáncer de Mama, ha obtenido el primer premio postdoctoral, dotado con 2.000 euros, que le ha entregado la doctora Mariola Penadés, por su artículo ‘Deciphering the transcriptomic landscape of early HR+/HER2- breast cancer in very young women’, publicado en la revista Cancer Communications.
Según resalta la doctora Iris Garrido, “aunque el cáncer de mama afecta principalmente a mujeres mayores de 50 años, un 5% de los casos se diagnostica en mujeres de 35 años o menos. Estas pacientes, a menudo excluidas de ensayos clínicos específicos, presentan peores resultados clínicos y un abordaje terapéutico limitado por la escasez de estudios enfocados en su biología tumoral”.
En el estudio se analizaron las diferencias moleculares del cáncer de mama HR+/HER2− en mujeres muy jóvenes mediante análisis transcriptómico, demostrando que estos tumores presentan características biológicas e inmunológicas diferenciales respecto a los diagnosticados en mujeres de mayor edad. Entre los principales hallazgos, se identificó una mayor proliferación celular, inestabilidad cromosómica y una elevada infiltración inmune en los tumores de pacientes jóvenes. Además, reveló que los tumores HR+/HER2− en mujeres jóvenes se comportan como tumores ‘calientes’ desde el punto de vista inmunológico. Estas características podrían convertir a estas pacientes en candidatas potenciales para estrategias basadas en inmunoterapia, una estrategia terapéutica que rara vez se contempla para este subtipo de cáncer de mama. El trabajo también sugiere que estas pacientes podrían responder mejor a la quimioterapia convencional pero tener una mayor resistencia a la terapia hormonal actual, lo que complica aún más el abordaje y refuerza la necesidad de una estrategia terapéutica más personalizada”, concluye la doctora Garrido.