{"id":43351,"date":"2025-07-14T08:39:26","date_gmt":"2025-07-14T06:39:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.incliva.es\/un-estudio-muestra-el-impacto-de-experiencias-adversas-en-las-primeras-fases-de-la-vida-sobre-el-volumen-del-talamo-en-pacientes-con-un-primer-episodio-psicotico\/"},"modified":"2025-07-14T08:39:35","modified_gmt":"2025-07-14T06:39:35","slug":"un-estudio-muestra-el-impacto-de-experiencias-adversas-en-las-primeras-fases-de-la-vida-sobre-el-volumen-del-talamo-en-pacientes-con-un-primer-episodio-psicotico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/un-estudio-muestra-el-impacto-de-experiencias-adversas-en-las-primeras-fases-de-la-vida-sobre-el-volumen-del-talamo-en-pacientes-con-un-primer-episodio-psicotico\/","title":{"rendered":"Un estudio muestra el impacto de experiencias adversas en las primeras fases de la vida sobre el volumen del t\u00e1lamo en pacientes con un primer episodio psic\u00f3tico"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"background-color: rgba(255,255,255,0);background-position: center center;background-repeat: no-repeat;border-width: 0px 0px 0px 0px;border-color:#e2e2e2;border-style:solid;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start\" style=\"max-width:1248px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\" style=\"background-position:left top;background-repeat:no-repeat;-webkit-background-size:cover;-moz-background-size:cover;-o-background-size:cover;background-size:cover;padding: 0px 0px 0px 0px;\"><style type=\"text\/css\">@media only screen and (max-width:1532px) {.fusion-title.fusion-title-1{margin-top:10px!important;margin-bottom:15px!important;}}@media only screen and (max-width:640px) {.fusion-title.fusion-title-1{margin-top:10px!important;margin-bottom:10px!important;}}<\/style><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\" style=\"margin-top:10px;margin-bottom:15px;\"><h4 class=\"title-heading-left\" style=\"margin:0;\"><ul>\n<li>La investigaci\u00f3n de INCLIVA, UV y CIBER pone de manifiesto que estas experiencias pueden contribuir a la aparici\u00f3n de trastornos psiqui\u00e1tricos graves como la psicosis y la esquizofrenia<\/li>\n<li>Los hallazgos de la investigaci\u00f3n se han publicado recientemente en <em>Progress in Neuropsychopharmacology &amp; Biological Psychiatry<\/em><\/li>\n<\/ul><\/h4><\/div><div ><span class=\" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-1 hover-type-none\" style=\"margin-bottom:20px;\"><img width=\"1920\" height=\"1080\" title=\"Grupo N\u00e1cher\" src=\"https:\/\/www.incliva.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Grupo-Nacher.jpg\" class=\"img-responsive wp-image-43352\" srcset=\"https:\/\/www.incliva.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Grupo-Nacher-200x113.jpg 200w, https:\/\/www.incliva.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Grupo-Nacher-400x225.jpg 400w, https:\/\/www.incliva.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Grupo-Nacher-600x338.jpg 600w, https:\/\/www.incliva.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Grupo-Nacher-800x450.jpg 800w, https:\/\/www.incliva.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Grupo-Nacher-1200x675.jpg 1200w, https:\/\/www.incliva.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Grupo-Nacher.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 1200px\" \/><\/span><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\" style=\"transform:translate3d(0,0,0);\"><p>El Instituto de Investigaci\u00f3n Sanitaria INCLIVA, del Hospital Cl\u00ednico Universitario de Val\u00e8ncia, ha desarrollado un estudio que pone de manifiesto el impacto de las experiencias adversas durante las primeras fases de la vida sobre el volumen del t\u00e1lamo en pacientes con un primer episodio psic\u00f3tico (PEP).<\/p>\n<p>Los resultados de la investigaci\u00f3n, liderada por el doctor Juan N\u00e0cher -del <a href=\"https:\/\/www.incliva.es\/que-hacemos\/areas\/metabolismo-y-dano-organico\/grupo-de-investigacion-en-psiquiatria-y-enfermedades-neurodegenerativas\/\">Grupo de Investigaci\u00f3n en Psiquiatr\u00eda y Enfermedades Neurodegenerativas<\/a> de INCLIVA; catedr\u00e1tico del Departamento de Biolog\u00eda Celular\/ BIOTECMED de la Universitat de Val\u00e8ncia (UV); y jefe de grupo del Centro de Investigaci\u00f3n Biom\u00e9dica en Red de Salud Mental (CIBERSAM)- se han publicado recientemente en <em>Progress in Neuropsychopharmacology &amp; Biological Psychiatry<\/em>, en un art\u00edculo con el t\u00edtulo \u2018Altered volume of thalamic nuclei and genetic expression in first-episode psychotic patients\u2019.<\/p>\n<p>Los hallazgos de la investigaci\u00f3n muestran el impacto que las experiencias adversas durante la infancia y la adolescencia, como el maltrato, el abandono o el acoso, pueden ser factores que contribuyen a la aparici\u00f3n de trastornos psiqui\u00e1tricos graves como la psicosis y la esquizofrenia.<\/p>\n<p>El trabajo se ha desarrollado por un equipo multidisciplinar que incluye profesionales de la psiquiatr\u00eda, neurobiolog\u00eda, gen\u00e9tica, neuroimagen y psicolog\u00eda. Sus resultados resultan muy relevantes para comprender c\u00f3mo las experiencias adversas tempranas influyen sobre el desarrollo del cerebro y pueden derivar en alteraciones de los circuitos neuronales que potencialmente pueden llevar a alteraciones en el comportamiento y la cognici\u00f3n.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de pacientes con trastornos psic\u00f3ticos como la esquizofrenia ha puesto de manifiesto que existen alteraciones en la estructura de distintas regiones cerebrales, entre ellas el t\u00e1lamo. Esta es una regi\u00f3n profunda del cerebro constituida por diversos n\u00facleos con conexiones espec\u00edficas, que participa en el procesado de la informaci\u00f3n que llega a trav\u00e9s de nuestros sentidos pero que tambi\u00e9n est\u00e1 involucrada en fen\u00f3menos como la conciencia o la regulaci\u00f3n del sue\u00f1o, entre otros. El t\u00e1lamo es una regi\u00f3n del cerebro que termina su desarrollo durante la infancia y la adolescencia y, por tanto, es especialmente susceptible a cambios que ocurran durante esa \u00e9poca de nuestra vida. Las adversidades en la infancia podr\u00edan afectar su desarrollo, contribuyendo potencialmente a la psicosis.<\/p>\n<p>\u201cDe hecho, estudios recientes de nuestro laboratorio, utilizando modelos animales de esquizofrenia que conllevan experiencias adversas durante la infancia y la adolescencia, muestran alteraciones muy importantes en la estructura del t\u00e1lamo. Estas alteraciones son particularmente relevantes en neuronas inhibidoras del t\u00e1lamo y afectan tambi\u00e9n a mol\u00e9culas relacionadas con su plasticidad. El papel de estas neuronas inhibidoras es muy importante en la funci\u00f3n del t\u00e1lamo, puesto que coordinan y sincronizan el funcionamiento de esta regi\u00f3n del cerebro. Adem\u00e1s, existen evidencias de que estas neuronas inhibidoras est\u00e1n alteradas en el cerebro de pacientes con esquizofrenia\u201d, explica el doctor N\u00e1cher.<\/p>\n<p>\u201cEn estudios previos del grupo de investigaci\u00f3n se descubri\u00f3 que el volumen y la forma del t\u00e1lamo y alguno de sus n\u00facleos se encontraban reducidos en pacientes cr\u00f3nicos con esquizofrenia, pero no se sab\u00eda si esto era producto del desarrollo a largo plazo de la enfermedad\u201d, a\u00f1ade el investigador.<\/p>\n<p>En este estudio los investigadores exploraron utilizando im\u00e1genes del cerebro obtenidas con resonancias magn\u00e9ticas si estas alteraciones en el volumen del t\u00e1lamo y sus n\u00facleos tambi\u00e9n estaban presentes en el debut de la enfermedad con el primer episodio psic\u00f3tico (PEP). Adem\u00e1s, se comprob\u00f3 si estas alteraciones en la estructura del t\u00e1lamo estaban relacionadas con eventos traum\u00e1ticos tempranos.<\/p>\n<p>Para realizar este estudio se reclut\u00f3 a pacientes con PEP y controles sanos de la misma edad, quienes se sometieron a una resonancia magn\u00e9tica estructural de 3 T y una evaluaci\u00f3n psicol\u00f3gica que inclu\u00eda un cuestionario de trauma infantil. Tras ello, se analiz\u00f3 la forma del t\u00e1lamo y se segment\u00f3 en sus distintos n\u00facleos para evaluar su volumen. Adem\u00e1s, se analiz\u00f3 en la sangre la expresi\u00f3n de distintos genes relacionados con la plasticidad neuronal del t\u00e1lamo y la psicosis.<\/p>\n<p>\u201cLos resultados mostraron reducciones volum\u00e9tricas considerando todo el t\u00e1lamo y en n\u00facleos espec\u00edficos (lateral posterior, geniculado lateral, geniculado medial, ventrolateral, centromediano, anteroventral, mediodorsal y pulvinar). Algunos de estos n\u00facleos est\u00e1n directamente relacionados con la percepci\u00f3n sensorial, particularmente la vista y el o\u00eddo, y sus alteraciones podr\u00edan estar relacionadas con las alucinaciones que frecuentemente sufren estos pacientes. Otros n\u00facleos est\u00e1n implicados en funciones cognitivas superiores que tambi\u00e9n se encuentran afectadas en la psicosis. Adem\u00e1s, se observ\u00f3 una asociaci\u00f3n significativa entre algunas experiencias adversas como la desatenci\u00f3n durante la infancia y el volumen del t\u00e1lamo y de alguno de sus n\u00facleos. Otro aspecto interesante es que los investigadores pudieron detectar en los pacientes alteraciones en la expresi\u00f3n de genes relacionados con la plasticidad neuronal del t\u00e1lamo y la psicosis. Adem\u00e1s, estos cambios estaban correlacionados con las anomal\u00edas en la volumetr\u00eda del t\u00e1lamo y algunos de sus n\u00facleos constituyentes\u201d, resume.<\/p>\n<p>\u201cEste es el primer trabajo en el que hemos combinado datos de neuroimagen con datos de expresi\u00f3n g\u00e9nica y con an\u00e1lisis del impacto de las experiencias adversas en las primeras etapas de la vida\u201d, resalta el doctor Juan N\u00e1cher, quien en conclusi\u00f3n, afirma que \u201ceste estudio vincula el volumen de los n\u00facleos tal\u00e1micos con las adversidades infantiles en los primeros episodios de psicosis y destaca los cambios en la expresi\u00f3n de mol\u00e9culas relacionadas con la plasticidad neuronal del t\u00e1lamo y su correlaci\u00f3n con los vol\u00famenes de los n\u00facleos tal\u00e1micos\u201d.<\/p>\n<p>Enlace al art\u00edculo:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0278584625001253?via%3Dihub\">https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0278584625001253?via%3Dihub<\/a><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><style type=\"text\/css\">.fusion-body .fusion-builder-column-0{width:100% !important;margin-top : 0px;margin-bottom : 0px;}.fusion-builder-column-0 > .fusion-column-wrapper {padding-top : 0px !important;padding-right : 0px !important;margin-right : 1.92%;padding-bottom : 0px !important;padding-left : 0px !important;margin-left : 1.92%;}@media only screen and (max-width:1532px) {.fusion-body .fusion-builder-column-0{width:100% !important;}.fusion-builder-column-0 > .fusion-column-wrapper {margin-right : 1.92%;margin-left : 1.92%;}}@media only screen and (max-width:640px) {.fusion-body .fusion-builder-column-0{width:100% !important;}.fusion-builder-column-0 > .fusion-column-wrapper {margin-right : 1.92%;margin-left : 1.92%;}}<\/style><\/div><style type=\"text\/css\">.fusion-body .fusion-flex-container.fusion-builder-row-1{ padding-top : 0px;margin-top : 0px;padding-right : 0px;padding-bottom : 0px;margin-bottom : 0px;padding-left : 0px;}<\/style><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":10,"featured_media":43352,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[189,197],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43351"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43351"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43353,"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43351\/revisions\/43353"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incliva.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}