“Buscamos mecanismos de diagnóstico y tratamiento del deterioro neurológico en pacientes con enfermedad hepática crónica” Dra. Carmina Montoliu.

La detección temprana y la prevención del deterioro cognitivo y funcional mejoraría la calidad de vida, la supervivencia y la vitalidad de los pacientes con enfermedades hepáticas crónicas y reduciría las hospitalizaciones y la demanda de recursos al sistema de salud, mejorando su sostenibilidad.

A día de hoy, todavía no disponemos de un método diagnóstico capaz de diagnosticar la presencia de encefalopatía hepática mínima de forma sencilla y precisa, ni se dispone de tratamientos eficaces.

La EHM es un problema social, clínico y económico importante. La EHM afecta a unas 200.000 personas en España y 2 millones en la Unión Europea. La mayoría no se diagnostican por falta de procedimientos simples y permanecen sin tratar.

Un 40% de los pacientes con cirrosis presentan encefalopatía hepática mínima (EHM), con deterioro cognitivo leve, alteraciones del sueño, enlentecimiento psicomotor y déficits de atención y coordinación motora que reducen su calidad de vida, aumentan su riesgo de accidentes de tráfico, caídas y hospitalizaciones y reducen su supervivencia. La EHM progresa a EH abierta que puede llevar al coma y la muerte.

El tratamiento temprano del deterioro cognitivo y funcional en pacientes cirróticos con EHM permitirá mejorar la calidad de vida, prevenir su progresión a EH clínica, prolongar la supervivencia y reducir costes sanitarios.